2009年9月28日月曜日

La Iniciativa Hatoyama

Cabria llamar la atención hacia las declaraciones del Primer Ministro
Hatoyama en la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.
El impacto económico es grande y Japón se está tomando en serio las
metas de reducción de emisión de gases invernadero. Existe un gran potencial
de cooperación y transferencia de tecnología.



Declaración del Primer Ministro Dr. Yukio Hatoyama en la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático
Nueva York, 22 de septiembre de 2009.

Sr. Secretario General,

Excelencias,

Distinguidos delegados,

Señoras y Señores,

Me siento muy complacido de hablar en esta oportuna reunión de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Asumí como Primer Ministro del Japón hace seis días, en un cambio histórico de gobierno obtenido a través de la voluntad popular en las recientes elecciones.

El cambio climático afecta al mundo entero y requiere esfuerzos a largo plazo e internacionales. Por esa razón, es imperativo que todos los países enfrenten el problema siguiendo el principio de “responsabilidades comunes pero diferenciadas”. Con el cambio de gobierno y como Primer Ministro del Japón, a partir de ahora intentaré aunar nuestros esfuerzos para hacer frente al cambio climático global presente y futuro, con la debida atención a las advertencias de la ciencia.

[Objetivos de reducción]

Permítanme abordar el tema de los objetivos de reducción para las emisiones de los gases con efecto invernadero.

Tomando como base la discusión del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), considero que los países desarrollados debemos liderar las iniciativas destinadas a la reducción de las emisiones. Estoy convencido de que Japón debe comprometerse positivamente a fijar un objetivo de reducción a largo plazo. Para su meta a mediano plazo, Japón se propone reducir sus emisiones en un 25% para 2020, en comparación al nivel de 1990, y en conformidad con lo que la ciencia requiere para frenar el calentamiento global.

Es la promesa pública que hicimos en nuestra plataforma electoral. Estoy decidido a poner en acción la voluntad política necesaria para cumplir esta promesa movilizando todas las herramientas de actuación disponibles. Éstas incluirán la introducción de un mecanismo de comercio interno de emisiones y una tarifa de introducción de energía renovable a la red eléctrica, así como la consideración de un impuesto al calentamiento global.

Sin embargo, los esfuerzos individuales de Japón no pueden frenar el cambio climático aunque el país se fije un ambicioso objetivo de reducción. Es indispensable establecer un marco internacional equitativo y eficaz en el que participen todas las grandes economías. El compromiso de Japón con el mundo se funda en la premisa del acuerdo de todas las grandes economías respecto de esos objetivos ambiciosos.

En lo relativo a la creación del mercado interno de comercio de emisiones, propiciaremos el intercambio de información sobre los sistemas aplicados en otros países y discutiremos el tema teniendo presente su impacto, tanto en la competitividad internacional como en futuras conexiones posibles entre países.


[Apoyo a los países en desarrollo]

El cambio climático requiere una respuesta global. En el proceso de impulsar el desarrollo sustentable y la reducción de la pobreza, los países en desarrollo deben aspirar a reducir las emisiones de gases con efecto invernadero siguiendo el principio de “responsabilidades comunes pero diferenciadas”. Esto es particularmente importante para los países en desarrollo con elevadas emisiones.

Resolver el problema del cambio climático demandará una gran cantidad de recursos financieros, en particular para respaldar los esfuerzos de adaptación de los países en desarrollo vulnerables y los pequeños países insulares. Dicha financiación debe ser estratégicamente ampliada. Japón está dispuesto a aportar más ayuda financiera y asistencia técnica que antes, conforme a la evolución de las negociaciones internacionales.

La ayuda financiera pública y la transferencia de tecnología a países en desarrollo son sumamente importantes.

Sin embargo, no bastan por sí solas para satisfacer las necesidades financieras de los países en desarrollo. Por lo tanto, tengo la intención de trabajar junto con los líderes mundiales para crear un mecanismo que no sólo garantice el uso eficaz de los fondos públicos sino que también facilite el flujo de inversiones privadas.

En la ayuda a los países en desarrollo, Japón considera esenciales los cuatro principios siguientes:

Primero, los países desarrollados, incluido Japón, deben colaborar con financiación adicional privada y pública, nueva y sustancial.

Segundo, debemos elaborar normas que faciliten el reconocimiento internacional de las reducciones de las emisiones por parte de los países en desarrollo, en particular las logradas gracias a la ayuda financiera, de manera que puedan ser evaluadas, reseñadas y susceptibles de verificar.

Tercero, en la asistencia a los países en desarrollo, es necesario prestar atención a que los mecanismos innovadores sean aplicados de una manera predecible. Y debería establecerse un sistema internacional bajo los auspicios del régimen sobre el cambio climático de la ONU. Este sistema facilitaría una provisión única de información referida y adaptada a la financiación bilateral y multilateral disponible, que protegiera al mismo tiempo la transparencia y la buena utilización de la ayuda.

Cuarto, Japón propone establecer un marco de referencia para favorecer la transferencia de tecnologías con bajo consumo de carbono que garantice la protección de los derechos de propiedad intelectual.

Me gustaría proponer a la comunidad internacional una “Iniciativa Hatoyama”, basada en lo que acabo de señalar. El Protocolo de Kioto fue un hito histórico como primer marco de referencia internacional que obligó a los países a reducir los gases con efecto invernadero. No pueden, sin embargo, llevarse a cabo esfuerzos eficaces si no se crea un nuevo marco de referencia. Para ese fin, con la idea de fijar un nuevo cometido único, equitativo y eficaz, realizaré todos los esfuerzos posibles para el éxito de Copenhagen en el transcurso de la formulación de dicha iniciativa.


[Conclusión]


Medidas activas para enfrentar el cambio climático como el “New Deal Verde” emprendido por el Presidente Obama abrirán nuevas fronteras y crearán nuevas oportunidades de empleo en la economía mundial, especialmente en áreas como las tecnologías de energía limpia, los vehículos eléctricos y la generación de energía solar.

Japón tiene un potencial relativamente fuerte de desarrollo tecnológico así como una capacidad financiera considerable. Por eso, soy consciente de que se espera que Japón tome la delantera en la comunidad internacional fijando su propio objetivo de reducción y alcance dicho objetivo mediante el desarrollo de tecnologías innovadoras. Tengo plena confianza en la capacidad del pueblo japonés y de nuestras empresas. Los dirigentes políticos de este momento también tienen una responsabilidad hacia las futuras generaciones de crear una sociedad sustentable transformando la estructura social que conocemos desde la Revolución Industrial.

En conclusión, me gustaría exhortarlos vivamente a que trabajemos juntos para poder obtener logros significativos en Copenhagen en diciembre, y que los habitantes del mundo puedan decir que sus líderes tomaron decisiones cruciales para el bien de las generaciones futuras.

Muchas gracias.